en memoria de…

Juanjo Crespo ha muerto, la noticia me ha dejado frío, nostálgico, insatisfecho de no haber aprovechado mejor su sabiduría, su buen rollo, su cercanía… Lo conocí demasiado poco, pero suficiente para hablar maravillas del doctor Crespo, profesional supercompetente y persona de trato muy cercano. Deja buen poso en muchos sitios, su labor tenía todavía mucho recorrido, pero enfermó y no lo superó. Al parecer quiso vivir como si con él no fuera, lo consiguió hasta el final, hasta que le bajaron el interruptor. Hasta siempre doctor, descanse en paz.
Tuve la suerte de tratar con el cuando di clases en la Universidad de Pontevedra, donde era profesor de Fisiología del ejercicio (si no recuerdo mal, eso no es lo importante)